La IA que pudre el discurso político
Nos estamos acostumbrando a no pensar lo suficiente los problemas políticos y, por tanto, los problemas eminentemente humanos. Lejos han quedado los días de las grandes discusiones, de las palabras sabias nacidas de reflexiones profundas, del tono personal, de la identidad, de la diversidad de voces, del sentimiento que habita en lo que se dice.Basta con asistir a un debate en cualquier foro político para constatar dos hechos lamentables: el primero, que la política está ausente y en su lugar se implantó la politiquería; el segundo, que ahora la politiquería se hace con inteligencia artificial. Así, poco a poco, todas las voces se funden, como en un coro, en las mismas fórmulas predecibles. Las pausas, los giros retóricos, la estructura misma de «sus ideas» parecen animadas por un espíritu tan vivo como el de una caja de cartón.No es exagerado decir que los actores de la política se han vuelto…