Brasil incomodó, es apenas una forma amable de decirlo, a quienes hace tres semanas y media estaban seguros de que a Lula lo sucedería el hijo de su antecesor. Irremontable, concluyeron unos cuantos analistas, periodistas, influencers, curtidos políticos y efusivos fanáticos bolsonaristas al ver el triunfo del 4 de octubre de 47,03 de Flavio Bolsonaro contra 45,16 de Lula, cuando en verdad en el pasado se revirtieron primeras vueltas muchísimo menos parejas o más chatas. La hazaña de Alberto Fujimori contra Vargas Llosa en 1990 es legendaria. El escritor había ganado la primera vuelta (digámoslo sin decimales para facilitar la lectura) por 32 a 29. En la segunda, Fujimori convirtió el 29 en 62. En Guatemala, Jorge Serrano Elías pasó del 26 obtenido en la primera vuelta a 62 en la segunda. Mejor no acordarse de cómo terminaron ambos. Fujimori dio un autogolpe, más tarde cayó y fue condenado a…
La Nación (AR) · Argentinahace 3 horas