Divina comedia mallorquina
Es un dolor difícil de describir, que los isleños llevan décadas expresando a través de la pintura, la fotografía, la literatura, la música, el cine, el teatro; también con movilizaciones y carteles. Nadie les hace caso, como si exageraran, o como si la cultura balear fuera menor; ha intentado folklorizarse y su lengua está en peligro permanente. Los que llegan ahora –de vacaciones o porque son erasmus adultos, llamados expats – ni siquiera saben que esa lengua existe, y aprenden que tener más dinero les da más derechos. Mallorca se ha vendido barata, a un precio que le sale muy caro. Seguir leyendo...