Pocas instituciones despiertan en Cali tanto afecto como Imbanaco. Nació en 1976 del sueño de 28 médicos formados en la Universidad del Valle y se convirtió, con décadas de trabajo, en uno de los hospitales más respetados de América Latina. Es natural que cualquier cambio en su interior se viva como algo personal. Pero precisamente porque la queremos, vale la pena mirar lo que hoy ocurre con algo más de perspectiva y algo menos de nostalgia. Lo primero es reconocer una verdad incómoda: Imbanaco no llegó a donde está quedándose quieto. Sus fundadores tomaron decisiones audaces, algunas impopulares en su momento, para crecer, tecnificarse y competir. La llegada de Quirónsalud en 2020 fue la continuación lógica de ese camino. Los propios accionistas decidieron vender a uno de los grupos hospitalarios más grandes de Europa porque entendieron que el siguiente salto, en tecnología, investigación y capacidad de inversión, exigía un respaldo…
El País (Cali) · Colombiahace 4 horas