Desafinados
Dejar de hablarle a la élite y conectar con el sentido común es uno de los desafíos más importantes del actual gobierno. Con los niveles de popularidad por el suelo, el Presidente Kast resolvió nombrar a un tercer vocero. Vaya desafío que le toca. Me pregunto si, efectivamente, lo que falla son las comunicaciones o es la política. Por varias semanas consecutivas, el desplome en las encuestas no cesa y, semana a semana, vemos al gobierno enredado en una nueva polémica que opaca la posibilidad de tregua que da un cambio de nombre en el gabinete.Uno de los temas en los que he centrado mis columnas es la necesidad de acuerdos y de recuperar la confianza. Partiré por esta última, que le resulta tan escasa a la política por estos días. Mientras se transmiten mensajes de un futuro alentador, la ciudadanía padece la inflación, el alza de las bencinas y…
PressDato enlaza al medio original. Los derechos del artículo pertenecen a su autor y al medio que lo publica.