Silvana, empleada, volvió a la chacra de sus abuelos junto a su marido: “Si tenés un pedazo de tierra, tenés que trabajarlo”
Silvana Aiello y Jorge Stelrrig viven desde hace tres años en una chacra de la calle 9, en el límite entre Centenario y Vista Alegre, provincia de Neuquén, Argentina. Son tres hectáreas que ella heredó de su padre y que forman parte de una historia familiar ligada al lago Pellegrini, la fruticultura y los canales de riego del Alto Valle. Ambos conservan sus empleos en educación y dedican las tardes y los fines de semana a los animales, la alfalfa y los proyectos productivos. El regreso sigue el mandato familiar de trabajar cualquier porción de tierra disponible. Una casa que empezó con bolsas de cemento guardadas La pareja se conoció hace 19 años en la puerta del colegio al que llevaban a sus hijos. Los dos provenían de familias chacareras y compartían el deseo de volver a una vida marcada por la tierra y las reuniones largas. Cada ingreso disponible…