Amy Winehouse y los 20 años de Back to Black, su disco esencial: la revolución del soul y la desazón
Amy Winehouse no fue la primera en girar en reversa y disparar la brújula hacia lo que sonaba 40 años antes. En el siglo XXI, el rock y el pop global ya acumulaban varios lustros reciclando su propia historia, citando a sus héroes mayúsculos, rascando esas etapas creativas inscritas con letras doradas en el calendario. The Strokes, The White Stripes, The Hives o Franz Ferdinand habían inaugurado el milenio como una asonada de viajeros en el tiempo ávidos de rescatar para el presente las guitarras que cruzaron lenguajes como el blues, el punk, el garage rock o el post punk, flechados con sus texturas minimalistas y desprolijas, como si esa imperfección se levantara como una némesis al universo pulcro y sobretecnologizado de la música de los nuevos tiempos.El soul y el jazz -el cancionero más cercano a Winehouse- también vivían su propia expedición hacia la cuna: Joss Stone, Alice Keys,…
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