No fueron muchos los que creyeron que el talentosísimo Alexander Zverev sería el número 1 del tenis mundial. Incluso, durante años, cuando no hallaba filtraciones en los legendarios miembros del Big 3, el propio jugador alemán descreía que llegaría a la cima del circuito. Por virtudes rivales y falencias propias, por cimbronazos periféricos a la raqueta e indecisiones individuales dentro de los courts, Sascha no lograba dar un paso más en la súper elite. Sin embargo, esta temporada, por fortalezas propias y tropiezos ajenos, se destapó; se le dio todo. Ganó el título de Grand Slam, algo que le faltaba y anhelaba (de hecho, fueron dos, en Roland Garros y el US Open); y llegó al N° 1.“Sentir que estás en la cima del mundo es increíble”, reconoció Zverev la semana pasada, en Viena, al asegurarse el cambio de mando con el italiano Jannik Sinner, que ocupaba la primera posición…
La Nación (AR) · Argentinahace 54 minutos