CIUDAD DE MÉXICO, (Reuters).- Kimi Antonelli no pudo beber champagne de verdad en el podio tras su victoria en Texas el pasado fin de semana, ya que el piloto de Mercedes, de 20 años, aún es demasiado joven según la legislación local sobre el consumo de alcohol, pero el Gran Premio de Ciudad de México del domingo podría ser toda una fiesta. Antonelli, como seguramente ya sabrán incluso quienes viven en los valles e islas más recónditos de Italia, puede convertirse en el campeón más joven de la Fórmula 1 en el Autódromo Hermanos Rodríguez, situado en la extensa capital de gran altitud, así como en el primer italiano en alzarse con el título desde 1953. Ahora, con una ventaja de 123 puntos en la clasificación y tras haber ganado la mitad de las 18 carreras de esta temporada, Antonelli solo necesita terminar entre los nueve primeros y habrá conseguido…
La Nación (AR) · Argentinahace 2 horas