Una vez más, el Superclásico termina rodeado de violencia
El fútbol paraguayo vuelve a enlutar su máxima fiesta. Lo que debía ser una jornada de celebración para Olimpia —tras vencer por 2-0 a Cerro Porteño en condición de visitante— se transformó en una pesadilla de tensión, proyectiles e invasión de campo en La Nueva Olla. La fiesta deportiva estalló en caos sobre el final del encuentro, cuando la frustración de la parcialidad azulgrana desbordó todos los límites de la seguridad. Olimpia, con dos golazos, mantiene su hegemonía sobre Cerro Porteño en la Nueva OllaLa mecha se encendió tras el segundo tanto del Decano, obra de Bernardo Romeo Benítez. Los festejos y bailes de los jugadores franjeados en el banco de suplentes cayeron como una bomba en las gradas. La respuesta de la tribuna fue inmediata y desmedida: desde el sector de preferencias comenzaron a llover todo tipo de proyectiles sobre el césped, incluyendo las sillas de plásticos. Esta situación…