Las noches se han vuelto interminables para Vilma Ochoa. Desde hace cinco años y tres meses, vive con la ausencia de su esposo, Víctor Julio Rodríguez Parra, sin saber dónde está, qué ocurrió con él ni si algún día podrá conocer la verdad sobre su secuestro. La oración ha sido su refugio para soportar una incertidumbre que, con el paso del tiempo, no ha dejado de doler.“Este tiempo ha sido muy terrible. Son noches oscuras e interminables. Solamente mi Dios es el que me ha tenido de pie, la oración, el Espíritu Santo y seguir adelante, esperar la voluntad de Dios para que algún día se sepa la verdad”, relató Vilma a Vanguardia. Han pasado más de cinco años desde aquella noche del 21 de julio de 2021, cuando tres hombres irrumpieron en la finca donde vivía la pareja, en la vereda Quebraditas, del corregimiento Santa Cruz de la Colina,…
Vanguardia · Colombiahace 22 minutos