Que el próximo año también sea tuyo
Hay mujeres que llegan a diciembre sabiendo qué necesita cada persona de su familia. Tienen presentes los planes de sus hijos, los compromisos de su pareja, los gastos que vienen y hasta lo que hace falta arreglar en la casa, pero cuando alguien les pregunta qué quieren para ellas, necesitan un momento para responder. A veces llevan tanto tiempo resolviendo lo urgente que sus propios deseos se han vuelto difíciles de escuchar. Ese curso que querían hacer puede esperar; la idea de negocio queda para cuando haya más tiempo; volver a estudiar será más adelante; tener una fuente de ingresos propia será cuando los niños estén grandes, cuando la casa esté organizada, cuando todo se acomode. Y así pueden pasar los años. Siempre hay algo que parece más importante. Cerca del cierre del año, cuando comenzamos a pensar en lo que viene, vale la pena preguntarnos ¿en qué momento nuestros…