La localidad de Malva, en Zamora, acoge el único museo del chocolate de la provincia. Su artífice es Miguel Ángel Morillo, heredero de una larga estirpe de maestros chocolateros, quien decidió dar una segunda vida a las máquinas y utensilios que su familia utilizó durante generaciones. La idea surgió al ver la maquinaria de sus antepasados amontonada y sin el cuidado que merecía después de que su padre, el último chocolatero de la familia, cesara la actividad. Junto a sus hermanos, Alfredo y Manoli, se propuso limpiarlas y exponerlas al público. El objetivo, según explica, era doble: "para que perdurara la memoria de nuestros padres y abuelos, y para que nuestras generaciones futuras sepan cuál fue el medio de vida de nuestros antepasados". Al entrar en el museo, los visitantes se encuentran con una escena que, según Morillo, "sorprende porque no han visto nunca un obrador donde se hacía chocolate".…
COPE · Españahace 38 minutos