Maíz tardío: el cultivo que desafía los límites y apuesta por la tecnología
Para medir el valor de un lote de maíz hay que mirar fundamentalmente el pueblo más cercano: el contratista que hace las labores, el taller que repara las máquinas, los camiones que llevan los granos, los feedlots, los establecimientos porcinos o avícolas que los transforman en carne y los tambos, en leche, e incluso, si las hay cerca, las plantas de molienda húmeda o seca, o de bioetanol, que los convierten en ingredientes de alimentos, bebidas y otras industrias y en energía. Recién con esa postal completa se aprecia de qué manera una decisión de siembra se convierte en trabajo y movimiento económico, y lo hace de manera descentralizada, agregando valor y desarrollando localidades del interior del país. Mercado de carbono: fuerte expectativa en el agro luego de la media sanción en el Senado a una iniciativa que puede generar millonesEl valor agregado del maíz empieza mucho antes de la…