Sábado Picante: El lado oscuro del buen samaritano
Finalmente, el lugar se llenó: alcaldes y gobernadores, cansados y frustrados, se arremolinaron alrededor de la mesa principal, donde una funcionaria con rango gubernamental de tercera pasaba revista a los presentes, tomando nota de los amigos… y de los adversarios políticos o personales que tuvieron el valor de ir a pedirle ayuda para los damnificados del terremoto. En ese recinto ella tenía más rango que todos juntos, a pesar de que, burocráticamente, no pasaba de asistente. Pero eso sí, era de alguien con el que los presentes no querrían pelearse ni por error. Ella es la embajadora personal y plenipotenciaria de Mecha Corta en Terrasísmica y alrededores. Todos lo saben, y aunque no les guste, le sonríen mientras por sus gargantas transitan algunos sapos. El ambiente en aquel lugar era el de un matadero: verdugo y corderos. Pero pronto empezó la quejadera: que si faltaba esto, que si no había…