El oficio de coleccionar un ‘cachito’ de la Fórmula 1 en México
“¡Mira cómo traigo las manos!“, dice Humberto Cuevas mientras ve cómo la tinta blanca de un plumón le dejó sucias las palmas. A unos metros ve cómo su hijo, José Humberto, aguarda a que pase Checo Pérez rumbo al garaje. Trae lista una gorra y otro plumón menos defectuoso. ”Cada año es más difícil tener un autógrafo de un piloto, en un principio era muy fácil, había menos gente, menos VIPs. Los pilotos se estresan más con tanta gente esperando su salida", dice. Cada que una de las estrellas de la Fórmula 1 pasa por el pasillo más exclusivo del Gran Premio de México se arremolinan decenas de aficionados para un recuerdo, un momento que sirva como trofeo de que lograron asistir a uno de los eventos más exclusivos de la F1. Un pedazo de historia para decir que estuvieron ahí. Seguir leyendo