Apego infantil: por qué los primeros 1000 días son fundamentales para el desarrollo emocional
A propósito del reciente Día de la Madre, aprovecho para resaltar el valor de ese primer vínculo para la vida futura de todo ser humano. Donald Winnicott, psiquiatra y psicoanalista inglés, nos enseñó que el niño se ve reflejado y empieza a conocerse y reconocerse en la cara de la madre. Cuando el bebé mira el rostro de su mamá, se ve a sí mismo. Es decir, que ella le devuelve reflejado su propio estado emocional, su gesto espontáneo y su existencia. ¡Qué enorme responsabilidad, y al mismo tiempo qué gran oportunidad! Ella lo atiende, lo alimenta cuando tiene hambre, lo mima, lo cobija, lo abriga, lo pone a dormir cuando está cansado, lo entiende -o no-, mientras pone palabras a todo eso que va ocurriendo entre ellos. A veces solo las piensa y otras se las va relatando a su bebé, quien quizás no entienda sus palabras, pero sí…