El escape del excandidato presidencial Flavio Bolsonaro de Brasil, vía Puerto Iguazú, con las cataratas como marco espectacular de una fuga de película, ejecutada con un plan que incluyó pistas falsas y versiones contradictorias, tiene fantásticos precedentes. Escondidos en baúles de coches, sacados en avión desde pistas semiperdidas, subidos a botes en el mar embravecido, con ayuda de embajadas o de fuerzas extranjeras, dirigentes políticos y otras personalidades protagonizaron en los últimos años varias fugas de alto impacto que conmovieron por su sorpresa, ingenio y audacia. Otros escapes fueron más bien tensas negociaciones y salvoconductos de última hora, pero siempre se necesitaron socios externos. Desde el analista informático Edward Snowden, buscado por todas las agencias de inteligencia de Estados Unidos en una correría que recordaba las mejores escenas de Jason Bourne, hasta María Corina Machado, que escapó de las entrañas del chavismo represor por cielo, mar y tierra, pasando por…
La Nación (AR) · Argentinahace 2 horas