Gerardo Bartolomé, de crear un gigante en el negocio de la soja a construir una escuela para 225 chicos: “Tenemos dos países”
Todo empezó con una conversación en un semáforo de San Isidro. Gerardo Bartolomé, fundador de Don Mario, la empresa que dio origen al grupo semillero GDM, conoció allí a Salvador, un hombre que pedía ayuda en una esquina y cuya historia terminó acercándolo a la realidad de las familias vulnerables de un barrio de Tigre. Aquella relación, que comenzó hace 12 años, derivó en un proyecto educativo que el empresario impulsó junto con su esposa, Marcela: la construcción de una escuela primaria que hoy tiene 225 alumnos. Durante una charla en el Rotary Club de Buenos Aires, Bartolomé relató esa experiencia y también dejó varios reclamos para el sector que conoce desde hace más de cuatro décadas: pidió eliminar las retenciones, a las que definió como “una mochila que se le da al sector”, y advirtió que la Argentina pierde oportunidades de inversión en el desarrollo de semillas por la…