Las mafias siguen infectando los establecimientos carcelarios
El Centro Penitenciario Martín Mendoza, de Emboscada, supuestamente de “máxima seguridad”, fue escenario de la bochornosa fuga de un condenado por secuestros y de otro por narcotráfico. Tras haber cortado barrotes de una celda del sector de “alta seguridad”, nada menos, se valieron de sábanas y frazadas para superar dos muros y huir en horas de la madrugada, con toda calma. Pareciera que los guardias tomaron un fuerte somnífero, lo que les “impidió” ver a los fugitivos. También resultó vergonzoso ver en una de las escenas filmadas cómo un guardia corría con una bolsa llena al parecer de celulares que habrían estado en poder de los reclusos, aparentemente para que no sean requisados en una posterior inspección. No se descarta que tras la intervención fiscal y policial en busca de pistas podría llevar a que más funcionarios aparezcan implicados. Por de pronto, fue destituido el director general de Establecimientos Penitenciarios,…