Nada como nuestras mascaradas
La fiesta de Halloween es una celebración de origen celta. Respeto los gustos de cada quien, pero opino que, entre sustos que no asustan y brujas que no hechizan, ese festejo se ha convertido hoy en un evento mercantilista que solo rinde honor al consumismo. ¡Qué diferencia con el risueño diablo de nuestras mascaradas! Da gusto pensar en los enanos y espantajos enfiestados, y en los gigantes bonachones que bailan felices al son de la cimarrona, sacándole chispas al asfalto. ¡Y esa genuina alegría del pueblo! Sembremos en nuestros niños el respeto y la admiración por estas entrañables tradiciones vernáculas, que reflejan la idiosincrasia del auténtico ser costarricense. Julio Vindas Rodríguez, San Pablo de HerediaProyecto ‘Conexión Curridabat’Felicito a la Municipalidad de Curridabat por su proyecto “Conexión Curridabat”, un ejemplo que debería replicarse en todo el país. El transporte colectivo debería ser gratuito, financiado con los impuestos que los ciudadanos pagan…