Ayer domingo la oleada de descontento volvió a barrer Europa. La agitación ya no es cuestión de los países mediterráneos como Francia, España o Italia. Los jóvenes de Alemania, Portugal y Suiza también están tomándose calles y plazas, alzando el puño contra las fuerzas oficiales. Han aparecido indicios de que ciertos estados extracomunitarios le echan leña al fuego. El descontento presenta dos elementos que podrían estar en el origen de la situación y sobre los cuales resulta oportuno reflexionar. El primero es la crisis del llamado ‘estado de bienestar’, sistema impulsado por los partidos democráticos de centro y centro izquierda, que se generalizó en el continente. La promesa era brindar calidad de vida a los ciudadanos; atender integralmente sus necesidades en materia de pensiones, educación y salud, vivienda digna, seguridad social, etc. Aludimos a un propósito laudable que, sin embargo, parece estar desmoronándose. La evolución reciente de la dinámica económica…
El País (Cali) · Colombiahace 15 minutos