La escena parece sacada de una película de ciencia ficción distópica, pero ocurrió hace solo unas semanas en cientos de supermercados de Francia y otros países de Europa: durante la madrugada, sin que nadie tocara un solo botón en los locales, las heladeras y congeladores empezaron a calentarse de forma coordinada hasta alcanzar los 50°C, arruinando todo lo que almacenaban. Cadenas como Intermarché, Coopérative U, Carrefour, Monoprix y Netto amanecieron con góndolas destruidas, pérdidas millonarias, toneladas de comida echadas a perder e incluso incendios en algunos establecimientos. Este incidente, que parecía aislado, volvió a ocurrir hoy en otros establecimientos de Bélgica, Suecia, Países Bajos, Luxemburgo, Irlanda y Estonia. La historia se repite. Y seguirá. No fue un desperfecto, sino un ataque aprovechando la evolución de lo que se suele denominar internet de las cosas: todas esas heladeras tienen conexión a internet para facilitar su gestión remota. Los atacantes no buscaron…
La Nación (AR) · Argentinahace 20 minutos