La ficción con científicos todavía tiene un largo camino por recorrer en la Argentina. Novelas ya canónicas como Sábado, de Ian McEwan, o cualquiera de las varias de Carl Djerassi (como La semilla de Menachem), con un laboratorio y sus relaciones humanas en primer plano no son tan comunes en el panorama literario nacional, pese a la abundancia histórica de investigadores. Por esa razón, El camino de la santidad de algún modo viene a ocupar un vacío. Es cierto que también ocupa un nicho con muchos, quizás demasiados, ejemplares: el de las ficciones en primera persona. Pero mejor enfocarse en lo primero porque, como sea, esta obra debut de Lucía Alba Ferrara (1980), neurocientífica doctorada en la Universidad de Durham, es antes que nada una obra que desnuda lo que una versión cristalizada de la ciencia como búsqueda pura de la verdad por parte de sacrosantos investigadores oculta. Es decir,…
La Nación (AR) · Argentinahace 1 hora