Después de varias horas estacionado en la calle, es habitual encontrar el parabrisas cubierto de polvo, tierra u hojas que caen de un árbol. Para despejar la vista, muchos conductores recurren directamente al limpiaparabrisas, sin saber que ese movimiento aparentemente inofensivo puede terminar dañando el vidrio y las propias escobillas. El error consiste en accionar los limpiaparabrisas cuando la superficie está seca o no tiene suficiente líquido para su correcto accionar. Aunque estos componentes están diseñados para retirar agua y suciedad, necesitan cierta lubricación para deslizarse correctamente sobre el vidrio. De hecho, fabricantes como Ford, Renault y Kia incluyen advertencias específicas sobre esta práctica en sus manuales de usuario, donde el problema no se limita al desgaste de las escobillas, sino que también puede afectar el parabrisas y, en determinadas circunstancias, el mecanismo que las acciona. Por qué no hay que usar el limpiaparabrisas en secoCuando las escobillas se desplazan…
La Nación (AR) · Argentinahace 1 hora