La impensada decisión que tomaron los dueños de un edificio de oficinas del microcentro
El microcentro porteño, durante años, fue sinónimo de oficinas, bancos y miles de trabajadores que llegaban cada mañana desde diferentes puntos. Sin embargo, la pandemia y la posterior consolidación del trabajo remoto primero e híbrido después cambiaron esa dinámica. De un día para el otro, el movimiento de sus calles disminuyó; ya no se veía a las personas haciendo cola para comprar el almuerzo en los locales típicos de la zona, ni entrando y saliendo de los edificios: “Parecía un pueblo fantasma”, concuerdan los propietarios de la zona. En ese contexto, el Gobierno porteño impulsó en 2022 un plan para transformar el microcentro en un barrio con mayor presencia residencial, mediante incentivos para convertir antiguos edificios de oficinas en viviendas y el programa “Mudate al Microcentro” para incentivar el alquiler. Pero la iniciativa no consiguió el impulso esperado. Ahora empieza a ganar terreno otra alternativa: recuperar la actividad de las…