Hizo crecer en altura su mini PH del Bajo de San Isidro y hasta logró un monoambiente en la terraza
¿Cuánta magia cabe en un metro cuadrado? Con la intención de comprobarlo, Poly Santamaría desembarcó en este PH de San Isidro asfixiado por la sombra y las medianeras y lo tomó como un desafío lúdico para reinventar ese terreno mínimo y convertirlo en su nuevo hogar. Pero este “nuevo hogar” tenía varias dimensiones. Llegó cuando fallecieron sus padres, Alicia y Carlos, que le dejaron la posibilidad de proyectar un futuro y transformar esa tristeza en algo bello y perdurable. La albacea de esta herencia venía con cuatro patas: Titín, la chihuahua familiar que se mudó con ella y la acompañó en todo el proceso. “Esta casa es mi mayor y más osada obra. Nunca había tenido el desafío de remodelar un espacio y fue magnífico: estaba como una nena a la que le habían dado los colores y todo lo necesario para crear”.“El diseño de la escalera me encantó porque…