Hay promesas que no se las lleva el tiempo, amores que se hacen más fuertes con los años y compromisos que, lejos de perder su significado, adquieren un valor aún más profundo con cada experiencia compartida. Así se vivió una emotiva jornada en la parroquia Santa María Reina, en Cañaveral, donde 46 parejas volvieron a encontrarse frente al altar para pronunciar, una vez más, un “sí acepto”, cargado de amor, fe y esperanza. ¡En efecto! Entre sonrisas y fe católica, las parejas volvieron a jurarse amor eterno en lo que se conoció como la renovación de promesas matrimoniales. En medio de un ambiente de recogimiento, alegría y profunda espiritualidad, los esposos recordaron aquel día en el que decidieron unir sus vidas y emprender juntos el camino del matrimonio. Esta vez, sin embargo, sus palabras estuvieron acompañadas por las vivencias acumuladas, las pruebas superadas, las alegrías compartidas y la certeza de…
Vanguardia · Colombiahace 2 horas