Ni tuco ni fileto existen en Italia: cómo Argentina reinventó la cocina de los inmigrantes
La gastronomía es como el lenguaje. Así como hay palabras que caen en el olvido y surgen otras nuevas, las recetas van pasando de mano en mano, cambian de escenario y también se transforman. El recetario de un país no solo habla de la riqueza de sus productos, sino también de las corrientes inmigratorias que quedan marcadas como capas geológicas. Aquellas recetas que bajaron de los barcos tuvieron que reemplazar algunos ingredientes que no encontraron en su nueva tierra y así se fueron transformando. También los nombres originales se trastocaron en el babel de idiomas que era Buenos Aires a principios del siglo XX. Dejando de lado el sacrosanto asado, recordemos que fueron los ingleses quienes impulsaron la explotación ganadera orientada al consumo de beef; la cocina argentina se identifica mucho más con los inmigrantes italianos que con los españoles. Muchísimas familias argentinas se reúnen los domingos a comer pastas,…