Crecieron entre caballos, viajando por el mundo detrás de la agenda deportiva de su papá, el polista Fabio Lavinia, y haciendo de cuanta cancha y palenque frecuentaran una extensión de su propia casa. En ese camino, las hermanas Catalina (20), Juana (18) e Isabella (15) Lavinia se convirtieron ellas mismas en polistas profesionales, con agendas propias que sincronizan de la mejor manera para estar todos juntos, la mayor cantidad de tiempo posible, como el familión que son (tienen dos hermanos menores: Nina, de 11 años, y Antonio, de 9). En los próximos días, este trío superpoderoso escribirá un capítulo muy especial de sus vidas: por primera vez van a coincidir en el Abierto Femenino de Polo, cada una defendiendo camisetas distintas. Con 9, 5 y 4 goles de handicap respectivamente, Cata jugará para La Dolfina, Juana para La Ensenada, y Bella para Capilla La Herencia. La charla, tan caótica como…
La Nación (AR) · Argentinahace 2 horas