Hay que reconocerle algo a la red de corrupción que salió a la luz en el Instituto Nacional Electoral (INE): es eficiente. Mientras el país discutía sobre austeridad republicana, la red operaba con una disciplina que ya quisieran muchas dependencias. Hay, por decir lo menos, conflictos de interés, simulación de competencia, desvío de recursos y abuso de funciones, todo al mismo tiempo. Llamar a eso “faltas administrativas” es como llamar “gotera” a una inundación. Lo que tenemos enfrente tiene rasgos de macrocriminalidad, donde operaban al unísono sector público y privado en una línea delgada que perdía las atribuciones entre uno y otro. ¿Es Guadalupe Taddei la autora intelectual? No necesariamente. Taddei es una pieza de la red, relevante sin duda, y las responsabilidades de esa red deben investigarse. Lo importante no es encontrar a un culpable, sino identificar a todos los involucrados, incluidos los beneficiarios finales, sancionarlos cuando corresponda y…
El Universal (MX) · Méxicohace 2 horas