Lo de Taddei es la punta del iceberg, porque todo habría estado fríamente calculado. Su ascendente era el presidente del Consejo Nacional de Morena: Alfonso Durazo, quien es igualmente gobernador de Sonora y uno de los hombres más cercanos a AMLO, pues llevó la responsabilidad de la seguridad pública de los “abrazos, no balazos” durante su sexenio. Querían controlar el país, vía el INE. Manejar las elecciones a su antojo y, en el camino, hacer una lanita (lanota, más bien). A Taddei no se le veía el dinero. Los recursos tuvieron que ir a otro lado; más arriba. Ella seguramente fue sólo una comisionista en pequeño, a quien (únicamente) le alcanzó para casas, coches y viajes (imagínese los márgenes multimillonarios de los contratos y lo que se repartieron “muy arriba”). Las preguntas son: ¿Taddei operaba sola? ¿A quién reportaba? Todo indica que no se mandaba sola y que “los reportes”…
El Financiero (MX) · Méxicohace 58 minutos