Del barro al polvo: calor complica las labores de limpieza tras los aluviones y nuevas tormentas amenazan a la zona central
El barro que el lunes por la noche inundó calles y viviendas comienza a transformarse en un nuevo problema, tal como ocurrió con el aluvión del 8 de octubre en Las Condes. Tras las intensas precipitaciones, otros aluviones y el tornado que afectó a Requínoa, el retorno de las condiciones despejadas y el calentamiento diurno están favoreciendo el secado de los sedimentos acumulados. Una situación que, aunque puede facilitar su retiro, también genera polvo en suspensión y nuevos riesgos sanitarios para quienes participan en las labores de limpieza. El escenario se produce mientras las autoridades mantienen desplegados equipos de emergencia desde la Región Metropolitana hasta Ñuble. En paralelo, en el sector oriente de Santiago continúan las tareas de despeje de calles y recuperación de infraestructura. Sin embargo, y a medida que el agua se evapora, el barro pierde humedad y los sedimentos más finos pueden levantarse durante su remoción, especialmente…