¿Seguimos improvisando?
En teoría, el traslado por protección parece sencillo: si una persona se encuentra en riesgo y no acepta la mediación policial, las autoridades pueden conducirla a un lugar adecuado para protegerla. Eso que suena fácil tiene hoy al municipio de Bucaramanga en serios aprietos. La normativa no permite que el traslado por protección se haga a las instalaciones donde funciona la Policía, de tal manera que la entidad territorial que quiera establecerlo debe disponer de las instalaciones, dotarlas y garantizar la seguridad interna y externa del lugar donde va a funcionar el Centro de Traslado por Protección (CTP). El proyecto es necesario, nadie lo discute. Lo que se cuestiona es la forma tan ligera en que suelen abordarse en el Concejo de Bucaramanga este tipo de iniciativas. La verdad, eso no sorprende a nadie. En junio del año pasado, cuando le otorgaron facultades al alcalde para que adquiriera dos predios…