Barranquilla está en su mejor momento: la ambiciosa transformación urbana que potencia el turismo y la economía
Barranquilla nació mirando al río y pasó medio siglo de espaldas a él. El Magdalena, la autopista fluvial que la convirtió en la puerta comercial de Colombia, quedó reducido a una ribera degradada que la ciudad dejó de mirar, mientras la economía que había crecido en sus orillas se encogía año tras año. Hoy, sobre esa misma ribera, se extiende el espacio público más visitado del país: el Gran Malecón, que según la Alcaldía suma más de 70 millones de visitas desde 2017. Estos contrastes ilustran la historia reciente de una ciudad en ebullición, que pasó de las sombras al centro de los reflectores del mundo entero. En 2007, Barranquilla les debía a los bancos el doble de lo que recibía en ingresos y llevaba cinco años bajo la Ley 550, el régimen de reestructuración de pasivos que en Colombia equivale a una quiebra administrada. Casi dos décadas después, la…