Entre flores, juguetes, globos y cartas de agradecimiento, la tumba de Andrea Gómez Aguirre se ha convertido en una de las más visitadas del Panteón Municipal. Su madre, Andrea Aguirre, mantiene vivo el recuerdo de su hija, quien murió a los cinco años y cuya historia hoy forma parte de las leyendas de Día de Muertos en la capital poblana. En el Panteón Municipal de Puebla, entre lápidas, flores y recuerdos de quienes ya partieron, hay una tumba que llama la atención por algo más que su decoración. Está llena de juguetes, globos, cartas y flores que, año con año, dejan personas que llegan con una petición, una oración o un agradecimiento. Es la última morada de Andrea Gómez Aguirre, conocida cariñosamente como Andy, la pequeña que, aunque murió a los cinco años, sigue presente en la memoria de cientos de personas. Con la llegada del Día de Muertos, cuando…
El Universal (MX) · Méxicohace 19 minutos