“Tuve más afecto en prisión que con mis vecinos”, dijo el bioquímico acusado de tener en cautiverio a su familia en Esquel
Miguel Edgardo Battista, el bioquímico detenido en Esquel, Chubut, acusado de haber mantenido en cautiverio a su esposa y a sus hijos, sostuvo que recibió “más afecto en la prisión que de sus vecinos”, quienes con la denuncia dieron origen a la investigación que derivó en su detención.“Tuve más afecto en prisión que con mis vecinos”, sostuvo Battista, de 71 años, en declaraciones al medio Noticias de Esquel cuando salía de los tribunales para ser subido a un patrullero. El bioquímico está imputado por los delitos de privación ilegítima de la libertad y abandono de personas. “Es una gran persecución”, llegó a responder cuando el periodista del citado medio le pidió su versión de los hechos. La investigación comenzó con una denuncia de una vecina de un barrio de clase media de Esquel, en Chubut, preocupada por los gritos que escuchaba de noche. Además, le parecía extraño que las ventanas…