La crisis con Brasil pasa de la retórica a la acción
La pésima relación entre Javier Milei y Luiz Inacio Lula da Silva empeoró todavía más en las últimas 24 horas. La agresividad pasó de la retórica a la acción. Con el dispositivo montado para facilitar la fuga del candidato derrotado el domingo, Flavio Bolsonaro, el gobierno argentino decidió desconocer a la Justicia brasileña. Bolsonaro tenía prohibido salir de su país por una orden del controvertido juez Alexandre de Moraes. Desde el punto de vista técnico existe un atenuante: el responsable de que ese mandato se cumpliera era el sistema migratorio brasileño. No el argentino. No se puede desconocer, sin embargo, que el conflicto escaló hasta una estribación sin antecedentes. Porque las autoridades argentinas no se limitaron a dejar pasar a Bolsonaro. Lo ayudaron a escaparse. La decisión de la Casa Rosada no debería sorprender. No tanto por su enemistad con las autoridades de Brasil. Es más determinante su subordinación a…