Aprender a caer del caballo, una asignatura pendiente en el polo: también se puede entrenar
El recuerdo más impactante de los últimos tiempos, por su espectacularidad y momentos de angustia, es de la final del Abierto de Palermo de polo de 2019, previo a la pandemia. Se jugaba el séptimo chukker entre La Dolfina y Ellerstina, un clásico de las últimas dos décadas. Iban 2m50s, con el score 13-9 favorable al equipo de Cañuelas, cuando salió un contraataque desde el arco del tablero de la cancha 1 de Palermo liderado por Juan Martín Nero. En trayecto medio en diagonal hacia el sector de tribunas, se le rompe uno de los estribos y llega medio desarmado al encuentro de Nicolás Pieres, back de La Z. Una de las manos de su yegua se enreda con las del ejemplar de Nero. La caída es inevitable. Golpazo. La yegua (Clon Cuartetera B04) que le pasa por encima. La gente se toma la cabeza en las plateas y en…